Sore de mo tashika ni ai no katachi wo sagashita
Tooku yori mo ima wo musunda nureta hitomi wa
Dekireba kono mama tsutsumarete owaritai
Sono negai wa yoru wa munashiku
Asa wo tsurete kuru~

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Dement~

Llueve y las nubes
intentan caer en letargo,
mis latidos de un corazón enfermo
se encaminan en retroceso,
sopla el viento, Tan demente estoy
que puedo oír su canto,

respiro en el aire la melancolía
y la nulidad de mi presencia
insita a que me sumerja entre sombras.
Me cuestiono a diario:
¿Cómo poder justificar el abandono
con algo más que un pretexto
y un llamado a la muerte?

Me he esmerado tanto Por guardar cartas suicidas
escritas con la intención de darle mi vida
a un bolígrafo de tinta azul,
o puedo dejar pasar el tiempo
vagar en manicomios, en lugares que conozco
sentirme vivo, para poder matarme luego
crear la posibilidad del suicidio
apropiándome de la vida, con esperanzas sustentadas
por una fe indeterminada, y un maldito anhelo
que es lograr atraer alguna mirada.

Esmerarme a versear mis carencias
como prueba a la necesidad
de querer ver solo cenizas
Como prueba de querer darle por primera vez un descanso a mis ojos,
encaminado a la muerte
la eternidad comienza a graficar
infiernos inspirados en un paraíso
mis instintos, no importa lo que haga
pronto dejaran de lastimarme;
intentando esquematizar un suicidio
con la grotesca trasgresión
mutadora en lúbricos placeres,
comienzo a perder la sincronía en las palpitaciones
el negro ahoga mi vista,
temblores excitan la impúdica ración de tacto,
Estoy olvidando, cualquier signo de mi pasado,
intento moverme, consigo girar un músculo de mis labios,
un tosco grito clamando ayuda,
para apresurar esta despedida.

Intentando sanar mis depresiones
consigo que se abran puertas
a través de horizontes desconocidos
casi al mismo tiempo
en el momento superfluo
con abundante decadencia
disperse la fatalidad de mi sangre
junto a edificios baldíos,
en donde encontré fortaleza
a partir de conclusiones ajenas
en sueños creados por mi memoria,
es que lo habitual, de un día cualquiera
carcome discordias de ignorancia.
Al mantener ilusiones esquizofrénicas como bastión para el recinto de mi tristeza.

Rescatando instantes
con los medicamentos
que me otorgo el destino,
fracasando en mis intentos
a forjar un camino errante
exalto con la franqueza heredada por un ángel
este cúmulo de incoherencias
que tu nunca encontraste interesante,
desfigurando cualquier virtud inutilizada
como lo ultimo aun pendiente que me quedaba,
reconozco este preciso momento, como el idóneo
para saciar mis ansias del odio a la indiferencia.

Vigilante nocturno, cazador de almas
imploro arrebates mi espíritu esta noche
Funde mis lamentos en el silencio
que ya se ha vuelto un obstáculo saber que existen,
algunas personas capaces de quererme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario